"Confía en mí, te ayudaré en todo" Sonó bien. También el portazo, los gritos, vasos rotos, llantos... Como llevar un puñal escondido en la espalda, como pintarte las uñas rojas y dejar una negra, subirse al tejado sin salir siquiera por la ventana, como abrir la puerta y ver el felpudo de despedida.
"Te llevaré a la fama" esa era la parte bonita, no dijo que tuviera que pasar por distintas camas.
No prometas el cielo con los pies en la tierra, no quieras una tumba cuando estés en el cielo. Pero sobretodo no me pidas perdón, no pienso empezar una fiesta de bienvenida nada más acabar la de despedida.
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