miércoles, 21 de diciembre de 2011

Fotografía, sin límite de reproducciones.

Hermana mayor de mis sentimientos, siempre de la mano. La única herramienta para plasmar el momento que vives, para captar segundos, minutos, horas de tu vida con un solo "click". Alucinante ¿no?.


No solo te permite captar momentos, sino revivirlos las veces que quieras, solo tienes que ver la foto, y no hay límite de reproducciones. Puedes volver a ver a la gente que sin querer salió en tu foto, puedes ver los rayos de sol que te iluminaban la cara ese día nublado, o el dichoso pájaro que te dejó un rastro blanco en la chaqueta. Lo más asombroso para mí; Puedes meterte en la foto. Sólo necesitas un poco de imaginación (y memoria, claro).


Adéntrate en la foto con solo mirarla. Vuelve a abrazar a los que ya no están, a oir su voz mientras tú soplabas la tarta de cumpleaños. Repite esa noche con amigos en la que conociste la razón de tus sonrisas. Siente que eres uno de esos pájaros planeando ante la puesta de sol, o una flor que se estira en el amanecer.


Exprésate, muestra lo que a simple vista no se distingue, ponte en la piel de otros animales, en la corteza de los árboles o en las olas del mar.


No me arriesgo a salir a la calle sin ella,mi cámara. Siempre hay algo a lo que sacarle magia o alguna parte de mi interior que mostrar. 
Prepárate querido mundo, me llevaré un trocito de cada lugar que pise y pedacito a pedacito, podré reconstruir mi historia. La historia de mi cámara y yo.

martes, 6 de diciembre de 2011

A esos que prefieren volar.

¿Andar? Eso ya se les queda corto, se proponen pisar el sol con cada uno de sus saltos. Mientras tú pasas la vida andando ellos te saludan desde el cielo. Puedes intentar copiarles pero te va a resultar difícil si aún usas la palabra "caminar" en vez de "pedalear".
Los pájaros tienen que aceptar que el cielo les pertenece a ellos, no necesitan alas para saber volar, ni siquiera plumas, le sacan una magia especial a un par de ruedas que giran por la fuerza de sus piernas. Una magia que solo ellos saben hacer y mostrarte, con la que les envidias, ¡Ellos vuelan! ¡No tienen techos! No tienen límite de salto, nada les retiene en el suelo.
En un abrir y cerrar de ojos, les tienes por encima de tu cabeza, y aunque creas que tarde o temprano tienen que caer, nada les impide volver a subir. Imagínate unida a esas dos ruedas ¿Crees que conseguirías sacar esa curiosa magia como hacen ellos?  No lo creo. No solo hacen falta unas ruedas y unas piernas, hace falta una mente. Necesitas querer saltar, conocer tus límites y superarlos día a día. Conocerte, aceptarte y superarte.
Ahora después de esto, cada vez que salgas a la calle mira hacia arriba y puede que les encuentres, y si tienes suerte, te sacarán una sonrisa que brillará más que el sol que ves detrás de sus cabezas... O quién sabe, debajo de sus pies.


    Foto realizada por Alicia Hernanpérez Hidalgo ( Miss chicken)
   Foto realizada por Alicia Hernanpérez Hidalgo ( Miss chicken)