martes, 6 de diciembre de 2011

A esos que prefieren volar.

¿Andar? Eso ya se les queda corto, se proponen pisar el sol con cada uno de sus saltos. Mientras tú pasas la vida andando ellos te saludan desde el cielo. Puedes intentar copiarles pero te va a resultar difícil si aún usas la palabra "caminar" en vez de "pedalear".
Los pájaros tienen que aceptar que el cielo les pertenece a ellos, no necesitan alas para saber volar, ni siquiera plumas, le sacan una magia especial a un par de ruedas que giran por la fuerza de sus piernas. Una magia que solo ellos saben hacer y mostrarte, con la que les envidias, ¡Ellos vuelan! ¡No tienen techos! No tienen límite de salto, nada les retiene en el suelo.
En un abrir y cerrar de ojos, les tienes por encima de tu cabeza, y aunque creas que tarde o temprano tienen que caer, nada les impide volver a subir. Imagínate unida a esas dos ruedas ¿Crees que conseguirías sacar esa curiosa magia como hacen ellos?  No lo creo. No solo hacen falta unas ruedas y unas piernas, hace falta una mente. Necesitas querer saltar, conocer tus límites y superarlos día a día. Conocerte, aceptarte y superarte.
Ahora después de esto, cada vez que salgas a la calle mira hacia arriba y puede que les encuentres, y si tienes suerte, te sacarán una sonrisa que brillará más que el sol que ves detrás de sus cabezas... O quién sabe, debajo de sus pies.


    Foto realizada por Alicia Hernanpérez Hidalgo ( Miss chicken)
   Foto realizada por Alicia Hernanpérez Hidalgo ( Miss chicken)

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