jueves, 5 de abril de 2012

Las mayúsculas os explicarán las minúsculas.

Menudo día.
Esperando, únicamente esperando a que llegue su señoría.


Faltan minutos para que acabe y vuelva a empezar otra pesada rutina.
Aguantar otras 24 horas sin que llegue la impuntual inspiración.
Llegará, sí, seguramente se presente sin previo aviso.
Tarde o temprano llamarán a la puerta, procuraré no despistarme.
Aún nadie ha conseguido sacarla de ese rincón en el que se oculta y traerla ante mí.


Imaginarme que está aquí realmente no me sirve para llevar a cabo mi cometido.
No quiero tener que forzarla, quiero que aparezca sola.
Siempre está la opción de llamarla, pero creo que perdió el oído hace mucho tiempo.
Podría escribirle cartas, pero desgraciadamente, creo que también carece de ojos.
Inventar una nueva forma de contactar con ella es lo único factible.
Recurrir a la magia, creo que eso funcionaría.
Aunque no reparé en que la magia tampoco se presenta por aquí desde hace semanas.
Cavar, eso es, exploraré cada centímetro de mi cerebro para encontrarlas.
Investigaré cada lugar que pise por si alguna vez han pasado por allí.
Os lo suplico, venid ya, os necesito.
No puedo vivir sin la magia que crea la inspiración.

No hay comentarios:

Publicar un comentario