lunes, 13 de enero de 2014

Un correr con los pies descalzos, las manos vacías y lleno el corazón.

Un cúmulo de insatisfacciones bombardeado por los lunares de su piel.
Un lago de soledad del que ha sido robado hasta el reflejo de las nubes.
Un acto de valentía recompensado con una tumba.
Un ahora divorciado del después.
Un querer sin haberlo querido. Junto a uno habiéndolo hecho. Ambos mentira.
Un suspiro rompiendo copas de cristal a su paso por mis sábanas.
Un correr con los pies descalzos, las manos vacías y lleno el corazón.
Un "Espérame que llego tarde".
El truco está en no pestañear, en sólo cerrar los ojos para dormir. Pero de poco sirve si no duermes ni acompañado por tu sombra, que al no haber luz decide irse. Irse para volver... A irse, digo.
No te fíes, que son unos desconfiados. No te cuides, que nadie lo va a hacer.
Pero no te vayas, porque nadie te va a hacer volver.
Pero aún así... Me gusta.

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